jueves, 18 de junio de 2015

IRATI XTREM 2015 - 13 de junio de 2015

Un lejano día de finales de 2014 comenté a mis compañeros mi intención de participar en la Irati Xtrem 2015. Ellos se interesaron y pronto me comunicaron que se habían inscrito. Yo no tenía prisas, pero mantenía mi intención de acudir. Por motivos familiares no pude tocar la bici en todo el mes de febrero y eso me sumió en un estado de baja forma preocupante. Por ello, mi deseo de participar en la marcha se enfrió, ante la posibilidad de no llegar en condiciones para afrontar semejante reto. Recuperé la forma y las ilusiones, pero el hecho de tener que viajar solo hasta Ochagavía volvió a enfriarme. De nuevo recuperé la ilusión, a dos semanas de la cita. Finalmente, las predicciones meteorológicas me hicieron desistir.
Pero tres valientes de mi grupeta acabaron el reto con buena nota y es el momento de rendirles el merecido homenaje a través de estas páginas. Antonio Tapia, Juanma y Juan Carlos López tuvieron el "placer" de rodar por esos increíbles paisajes pirenaicos. Antonio me mandó una completísima e interesante crónica que paso a publicar. Su lectura me ha dejado tocado, sin hacer la marcha, y mi próxima participación en la edición 2016, que haré, Dios mediante, será de un sufrimiento extremo tras leer los comentarios de Antonio.


 


Desde la Zaga

Ochagavía, 8.15 de la mañana. El estómago haciendo esos movimientos típicos del nerviosismo. He llegado con tiempo por miedo a no poder aparcar, pero no he tenido ningún problema. Sin embargo, les he metido un buen madrugón a mi mujer e hijos. Saben que se lo agradezco profundamente. Me preparo tranquilo y cuando estoy listo, contacto con Juan Carlos y con Juanma para tomar la salida juntos.


Nos situamos en la cola, ya que no tenemos ninguna prisa. Pasados unos minutos de las 9, nos ponemos en marcha detrás de los peques, que nos conducirán a su ritmo hasta Ezcaroz, lugar donde finaliza la Irati Txiki y se abre el recorrido. Si puedo volver, le he prometido a mi hijo que llevamos su bici para que participe.
Alto de Jaurrieta. Iniciamos así la primera de las ocho subidas que tenemos intención de vencer a lo largo del día. Son cuatro kilómetros y medio con una pendiente que oscila siempre en torno al 6-7 %. Estamos enteros, la temperatura es agradable y el ambiente inmejorable. Se palpa cómo la gente está dispuesta a guardar todo lo posible. Lo que queda es tremendo. Así que corono este alto sin sacar el 39x15, siempre de pie y sin pasar de 145 pulsaciones. Charlamos sin parar. El nerviosismo ha desaparecido y estamos eufóricos.
Descenso. Es técnico pero con muy buen piso. Siempre me despego de mis compañeros en las bajadas (ya podía despegarme en las subidas y por delante, que es lo meritorio…). Me gusta ir detrás de alguien que baje rápido y que me vaya marcando la trazada. Tengo comprobado que cuando intento ir tras alguien más lento que yo, tengo siempre que dar algún frenazo. Me siento más seguro dejando correr un poquito la bici.
Erremendía. Segunda subida. Tres kilómetros con una pendiente constante al 5%. Igual que en Jaurrieta, ritmo muy agradable y de cháchara. Juanma disfruta como un enano. Se nota en su tono de conversación. Vamos calentando.
Descenso. Parecido al anterior. Buen piso, carretera ancha y rápido. He traído el chubasquero para la más que probable lluvia y para proteger el cuerpo en las bajadas. Pero todavía no es necesario. La temperatura es muy agradable y prácticamente no hemos roto a sudar. Llegamos al río Zatoya.
Abaurregaina. Tercera subida. Otros tres kilómetros al 3-4%. Es poco más que un repecho parecido a nuestro Ciempozuelos. Seguimos igual. Guardando.
A partir de aquí, comienza un continuo sube-baja que nos llevará hasta la siguiente dificultad, en el kilómetro 35,5. No hay ni un tramo llano. O subimos, a veces con algún repechón que llega al 9% o bajamos. No se puede circular a un ritmo constante, así que no se forman grupos en los que se pueda rodar uniforme. En Orbaitzeta entramos en una pista de hormigón que nos adentra en esta pequeña pedanía. Comenzamos a ver gente de la organización colocándonos lo más ordenadamente posible en fila de uno y avisando constantemente quesaquemos desarrollo y pongamos todos los hierros que tengamos. Al levantar la cabeza, veo una fila de hormiguitas trepando por la ladera de una colina. Parece que van caminando dando cabezazos primero a un lado y luego al otro. Es una imagen espectacular. ¡Si está aquí Gorgo, se cepilla un carrete de 36!
Yo llevo triple plato (50-39-30), pero voy a usar 39x28. Giro 180 grados y me sumo a la hilera. La pista es firme. No tiene desconchones y está en buen estado. Pero está rayada horizontalmente, igual que en la subida a La Bola del Mundo. Es una dificultad añadida. Es muy estrecha. Entran dos ciclistas en paralelo y no se puede adelantar a nadie. Subo bien, con fuerza e intentando a la vez guardar distancia con el de delante. Me lo voy comiendo y no voy a poder pasarlo. Mi Garmin va marcando: 14%, 15%, 16%, 17%, 19%, 20%, 21%. Ya no miro. Me ocupo de los de delante. Oigo sacar calas de los pedales. Se han parado y sé que yo también tendré que parar. Llegamos caminando a un pequeño descanso de unos 20-30 metros donde un voluntario de la organización nos intenta reordenar. Nos indica que enganchemos pedal, pero que dejemos hueco para que no ocurra lo mismo otra vez. Obedecemos. Yo vuelvo a arrancar y miro hacia arriba. ¡Madre mía! ¡Qué pendiente! De pie, con mi 39x28 dando zapatazos, voy superando el tramo. 19%, 21%, 22%, 23%... Paso por una zona de sombra bajo un árbol donde el piso está húmedo. Derrapo. Casi tengo que sacar el pie, pero consigo rehacerme. Ya llegamos.  Espectacular. Merece la pena echar la vista atrás para contemplar la imagen de los ciclistas luchando contra la gravedad. Te pules otro carrete, Gorgo…
Llegamos al avituallamiento en la antigua fábrica de armas. Hay un atasco monumental y tardamos bastante en coger alimento y bebida. Una vez conseguido,  comemos y bebemos tranquilamente, comentando nuestras impresiones sobre la pared que acabamos de trepar. Van 40 kilómetros y aún no ha comenzado la dificultad. Nos ponemos en marcha y encaramos la cuarta subida, sin contar entre ellas El Muro.
Azpegui. Son seis kilómetros donde la exigencia se concentra en los cuatro primeros. Superaremos dentro de ellos dos kilómetros con una pendiente media superior al 9%. Encontramos ya rampas constantes de algún centenar de metros que no bajan del 13-14%. La cosa se va poniendo seria. Pero todavía estamos muy fuertes y superamos este alto sin dificultad alguna, a buen ritmo, pero intentando guardar. Aun así, ya pasamos a mucha gente en esta ascensión.
Descenso muy pronunciado. El asfalto ya es el propio de estas carreteras de alta montaña y hay que llevar mucha precaución, cogiendo frenos constantemente. Termina el descenso y llegamos al kilómetro 51,5. Comienza la fiesta.
Errozate-Artaburu. Sin ningún tipo de duda, es el puerto más duro que he subido nunca. He subido La Bola, Tourmalet, Luz Ardiden, Troumouse, Gavarnie Boucharo, Lagos y algún que otro coco más, y este, sin duda alguna, se lleva la palma. Son 10 kilómetros clavados en los que se suben 1000 metros. Las cuentas son fáciles: 10 kms al 10% de pendiente media, pero con muchas sorpresas… El primer km es al 9,1% de p.m., pero te da la bienvenida con un tramo de unos 350 metros donde la pendiente oscila siempre entre el 14-16%. Luego “suaviza” un poco y se mantiene en el 7-8%. Los siguientes cuatro kilómetros son brutales. Mi “cuenta” marca en todo momento dos dígitos, y rara vez se baja del 12%. Este tramo es eterno. Parece que no acaba nunca. Pero a medida que vamos ganando altura, vamos contemplando el increíblepaisaje que nos rodea. En cierta medida, esto alivia el sufrimiento. Llevamos un buen ritmo. Vamos los tres juntos y pasamos gente constantemente. El sexto kilómetro te da un respiro y la pendiente “baja” al 9% de media. Esto se traduce en tramos al 8-9% y otros al 11-12%.

 



Los cuatro kilómetros que nos quedan son la verdadera trampa de este coloso. Viendo la altimetría, vemos que las pendientes medias bajan considerablemente para situarse en torno al 8%, pero tiene truco: de buenas a primeras, encontramos un magnifico tramo reparador que ronda el 2-3%. Tienes la sensación de ir bajando. Pero claro, hay que compensar esa cifra para que la media del kilómetro alcance el 8-9%. Resultado: te das de cara con una pared que da miedo. Hay que superar rampas de 200 metros en los que veo con demasiada frecuencia cifras entre el 18-21%. Se hacen interminables y parece que te vas a caer de lado. De hecho, a punto estoy en una ocasión en la que un ciclista que me precede tiene que echar pie a tierra. Tengo que hacer auténticos malabarismos para no sacar la cala del pedal. Sé que si descabalgo aquí,  me tocará caminar. Hasta aquí he venido con 39x28, siempre de pie y gastando seguramente demasiado. Decido poner mi platito de 30 dientes para superar tramos similares a este. Los oriundos de la zona, dicen que quedan varios. Y no mienten. No hay respiro hasta coronar. Tramo suave seguido de pared bestial nunca inferiores a los 200-250 metros. Llegando arriba, nos adelanta el dorsal 984. Me quedo con el número porque fue el único. Por fin, coronamos. Nos detenemos y nos miramos con satisfacción. ¡Vaya puertacooooo! Nos hacemos unas fotos, ponemos el chubasquero y atendemos a las indicaciones de los voluntarios avisando del descenso extremadamente peligroso que nos aguarda.

 


 Como dice Juan Carlos, este coloso no aparece en el Tour o La Vuelta porque no es posible meter a un pelotón de profesionales por semejante descenso. Nadie suelta los frenos en los 10 kms siguientes. Huele a goma de zapatas  y hay pinchazos tanto por el pésimo estado del asfalto (que muchas veces, simplemente no existe), como por la excesiva temperatura de las llantas. Mi computador marca en alguna ocasión tramos del 25% en las sucesivas herraduras que se superan. Cuando llego abajo, tengo un dolor tremendo en los antebrazos y en las cervicales.
Avituallamiento y sin tregua alguna, a por el sexto: Surzai Lepoa. Siete kms y medio al 4,5% de p.m. Las piernas ya van quejándose y me doy cuenta aquí de que quizá he abusado de desarrollo en Errozate, o que no he hecho bien algo en cuanto a hidratación y alimentación. No subo de pulsaciones y las sensaciones están empezando a ser “pastosas”. Malas noticias viendo lo que queda. Coronamos y nuevo descenso.
Llegamos a Chalet de Pedro y comienza el penúltimo: Bagargui. Seis kilómetros al 5% de p.m. Noto el cansancio físico y lo que es peor, mentalmente me estoy “acojonando” un poco. Con las sensaciones que llevo, creo que voy a pasarlo muuuuuy mal en Larrau. De nuevo bajada muy rápida y peligrosa. El piso está húmedo y hay que extremar la precaución, aunque aún no ha comenzado a llover. Fin del descenso. Llega el coco.
Larrau. Comienza a llover. La crono que ofrece la Irati Xtrem, comienza en el pueblo de Larrau. Pero este puerto tiene antes dos kilómetros que forman parte indisociable de su altimetría. La ascensión comienza en el Albergue de Laugíbar, y hasta llegar a la localidad de Larrau, tenemos dos kilómetros con un 10% de pendiente media, muy constantes con rampas siempre en torno al 11%. Cuando llego a las alfombrillas del cronometraje, ya voy calentito. Me ha costado bastante mantener el ritmo de mis compañeros. Nada más poner el reloj a cero, Juan Carlos aumenta ostensiblemente el ritmo. No voy muy bien. Mi pulso no sube y estamos en un kilómetro que no es excesivamente duro, comparado  con lo que resta. Juan Carlos no afloja. Va enganchado con un tipo fino como él y sube a ritmo. Juanma se suelta. Yo intento rehacerme y aguanto algo más, pero mis sensaciones distan mucho de las que llevaba en Errozate. Decido soltarme y bajar un punto. Esta subida la haré solo, luchando con mi cabeza. Las rampas se mantienen siempre en torno al 11-13%, sin un solo descanso ni respiro. Sigue lloviendo y no lo va a dejar. Parece que he encontrado un golpe de pedal cansino, pero eficiente. No subo fuerte, pero subo, cogiendo a bastante gente incluso. Pero alguno me pasa también a mí. Me fijo en dos ciclistas: uno con un maillot de Movistar y otro de Euskaltel que me adelantan muuuuuy despacito. Los cojo de referencia cuando me separan unos metros de ellos, ya que veo que su ritmo me puede valer. Los carteles con la pendiente media del kilómetro por venir y lo que queda, se suceden lentamente. Estoy sufriendo muchísimo, pero veo a mucha gente andando y otros intentando hacer eses, pero al ver que la cantidad de corredores les dificultan la maniobra, deciden echar pie a tierra. Me acuerdo de Induráin. Yo sólo me juego mi pequeña parcela de satisfacción. Él se jugaba un Tour y vio cómo Larrau lo tumbaba irremediablemente.
 

Llego al Col de Erroymendi, donde se produce un descanso de un par de kilómetros que me devuelven  a la vida. ¡Vamos, globeroooo!¡Dos kilómetros de tortura más y lo tieneeeees!. Dos más… Sólo dos…  Pero por encima del 10% de media. Vuelvo a mi pedalear cansino. El de Movistar y el de Euskaltel, a tiro de piedra. Un kilómetro… Duro. Durísimo. En la última curva que precede a la rampa final, de unos 300-400 metros, se acumula gente, animando incansablemente. Llevan ahí horas  con un paraguas, seguramente para ver pasar fugazmente a algún familiar o conocido. La afición que hay en esta tierra por el ciclismo es formidable. Veo el punto de cronometraje, bajo dos coronas, me pongo de pie y me como, primero al de Euskaltel y luego al de Movistar. Último rampón al 14% y … ¡Ya estaaaaaá! Me doy cuenta de que sigue lloviendo. Veo a Juan Carlos frente al avituallamiento. No hace mucho que ha llegado, pues está sin poner el chubasquero todavía. Al final, me quitó tres minutos. Gran escalador Juan Carlos. Damos los dos unos tiritones que nos podrían desencajar los hombros. Hace mucho frío. Ponemos el chubasquero y esperamos a Juanma que llega en unos minutos. Comenzamos el descenso. La bajada de Larrau hacia Ochagavía es excelente, pero llueve mucho y el frio entumece el cuerpo, dificultando mucho maniobrar en la bici. Me llevo algún susto cuando al intentar frenar, me doy cuenta de que me cuesta dar presión a las manetas. Tras cinco o seis kilómetros, me dan ganas de llorar. Estoy congelado y agarrotado por completo. Épica pura… y sin cobrar… A medida que pierdo altura, voy notando cómo la temperatura se templa y comienzo a sentir mi cuerpo. Saco fuerzas de flaqueza y cubro los 7-8 últimos kilómetros, casi llanos por fin, volando. Paso a varios participantes que se enganchan a mi rueda, pero enseguida tienen que soltarse. Estoy loco por llegar, quitarme esta ropa y darme una ducha. Llego a la meta casi ocho horas después de salir. Ni siquiera espero a mis compañeros para felicitarnos. Voy corriendo al pabellón dónde aguarda mi mujer con mi ropa. No tiene precio lo que me ha ayudado y facilitado hoy las cosas. En la ducha, última dificultad: ¡Agua fría! Pero como dijo uno en el vestuario, con agua caliente, esto no sería “Xtrem”…

 
Espectacular marcha. Organización inmejorable, la gente volcada, entorno de ensueño, ni una pega que poner. Si la salud lo permite, al año que viene estoy en Ochagavía como un clavo. Además, he contado con dos excelentes compañeros de viaje. Da gusto rodar con vosotros, Juanma y Juan Carlos. Y la familia de López, que decir: conexión desde el primer momento. Mi hija se quedó prendada de Alba. Saludos para vosotros. A ver si coincidimos en más de estas.

Y así es como yo lo viví… Desde la Zaga.
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Incluimos algunas imágenes más aportadas por Juan Carlos:

 Juan Carlos en el descenso de Larrau. Se intuye la tiritera.


 Juan Carlos en la ascensión a Larrau. El frío esperaba arriba. Y con él y la lluvia, la Épica.


 Juan Carlos y Juanma en ¿Errozate?

 Juanma, Juan Carlos y Antonio en algún puerto del primer tercio de la prueba.


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La salida del próximo domingo está en la entrada anterior.

martes, 16 de junio de 2015



 El recorrido de hoy nos lleva a la provincia de Toledo, en la que hacemos una incursión por la comarca de La Mesa de Ocaña, con largas rectas y terreno llano donde los rodadores se sienten en su salsa. Pequeñas cotas dan un toque picante para los escaladores. Por dureza destaca el segundo tramo de la Cuesta del Riajal, tras Aranjuez, y al final, la corta pero matona Cuesta del Burro, con su 16% intermedio. Las vegas del Tajo y Jarama son protagonistas destacadas.

Participantes, 9:
Gorgonio, Gregorio, Jávega, Manolo, Jose Vicente, Sandalio, Manquillo, Jose Luis y Tomás.
Juanma, Tapia y Juan Carlos López se encontraban en Navarra, tierra en la que ayer participaron en la Irati Xtrem, prueba que acumula 7 puertos de montaña, con Errozate y Larrau como cocos, y que solventaron con mucho éxito. Foto en la parada de Ciruelos:


Mañana semisoleada, con nubes y claros. Temperaturas muy frescas para las fechas en las que estamos, con 15º en la salida y 21º en la llegada. Mucho manguito, incluso maillots de entretiempo. Yo salgo sin nada de eso y por momentos me arrepiento de no ponerme los manguitos. Pasé frío en el descenso de Ciruelos, tras la parada.
Ritmo tranquilo toda la jornada. Me pregunto si la ausencia de ciertos gallos tuvo que ver con la tranquilidad de la jornada, que a la postre propició que Sanda llegara sin "picar" a Rompecubas y se me subiera a la chepa, disputándome con pundonor y descaro el Gran Premio de la Glorieta. En la imagen, camino del cruce de la Reina, con tranquilidad:

 
 Se rueda sin prisa, pero sin pausa, y eso me permite adelantarme para fotografiar la grupeta con los gallos sin alborotarse:

 Cruce de la Reina, con la Cuesta de la Reina detrás:

 Y la grupeta al paso por el Puente Largo sobre el Jarama. Se mantiene la calma:

 Paro a fotografiar el Jarama. La grupeta se me va 200 metros y luego me cuesta un calentón entrar:

 Llegamos a Aranjuez y en los primeros metros de la Cuesta del Riajal se adelantan los gallos Tomás, Manquillo, Jose Luis y Jose Vicente:

 Se van poco a poco. Por detrás llegan Manolo y Jávega y me pasan. Jávega sigue, pero Manolo y yo coronamos juntos:

 Los Minaya brotherds se han quedado. Les esperamos y continuamos hacia Ocaña por la vía de servicio. Sanda comenta que así deberíamos ir siempre:

 Nos apartamos de la autovía por la derecha, para seguir el antiguo trazado de la A-4, mucho más bonito y entretenido:

 Nada más meternos en este trazado la carretera pica para arriba y los Minaya se quedan:

 Aguanto en la grupeta hasta que la pendiente sube y me impide seguir sus ruedas:

 Curva "peligrosa" a derechas y Ocaña a la vista:

 La pendiente se mantiene y pierdo más metros:

 Finalmente, Tomás y Jávega vuelven en busca de Gregor y Sanda:

 Y ponemos rumbo a Cabañas de Yepes. Nos espera una recta de 8 kms totalmente llana. El viento entra frontal por la derecha. Será duro si los capos quieren. A ver qué hacen:

 Toman el mando estos cuatro: Jose Luis, Jose Vicente, Manquillo y Jávega. Aparecen los abanicos por momentos:

 Se rueda a 35-40 y nadie se descuelga. Sanda cree que la parada es en Cabañas. ¿Iría tocado? Se sigue y Jávega, incombustible, tira constantemente junto a Jose Vicente. Bajamos a Huerta tras dos kms en los que la bici se lanza con facilidad:

Manolo pierde contacto. Desde su última caída es muy cauto en las bajadas. Quedó atrás, por delante de los Minaya. Yo aguanto a los gallos hasta aquí, en el Alto de Huerta a Yepes, una tachuela de dos kms:

 Tambien se descolgaron Jávega y Jose Vicente. Yepes a la vista:

 Pueblo toledano de ilustre pasado, villa monumental, en esta imagen se ve su imponente templo parroquial, de dimensiones catedralicias, y restos de torreones de su muralla:

 Un momento de la parada en Ciruelos:

 Tras la parada nos quedamos fríos y la carne de gallina aflora en mi piel. Nada mejor que dar pedales para calentar. Aprovecho los repechos y me adelanto un poco. En la imagen el descenso hacia el valle del Tajo y al fondo la cementera de la Cuesta de la Radio:

 Descenso de la Cuesta de Aranjuez:

 Y paso sobre el Tajo, con El Rana Verde al fondo:

Palacio Real a la vera del Tajo:





Seguimos tranquilos esperando que entren los Minaya, algo rezagados. Juan Carlos ante la noria y su acueducto:

 Sobre el puente del FFCC, en el cruce de la Reina, pincho detrás, como el pasado domingo, y con cubierta a estreno. Reparo y seguimos. Tiran Manquillo y Jávega sin atosigar. Espera la Cuesta del Burro:

 Manquillo nos señala las cuestas de los cerros por las que entrena con su MTB, algunas pasan del 30%:

 Y el principio del Burro a la vista:

 En sus rampas se detiene, como buen samaritano, Manquillo a arreglar la cadena de una chica que la tenía partida. Seguimos los demás. Manolo, muy fuerte, el primero, seguido de Jávega y Jose Vicente:

Cuando tengo el ángulo para la foto ya ha desaparecido Manolo, tras coronar. Miro para atrás y veo a Sanda a 100 metros. Hago algunas SSS y Sanda, osado, me comenta que un poco más y me pilla. Empiezo a olerme la llegada:

 Tras coronar Rompecubas, donde pierde unos metros, esperamos y entra. Oigo a Manquillo un comentario que delata que me marca la rueda. Está claro que me va a retar. Me debato en la duda de si entrar al trapo o pasar. Como yo también me veo fuerte, decido aceptar. Me pongo a tirar y bajo piñones. Doy un zurriagazo y me pongo a 45-50 para intentar dejarle. Pierde unos metros, pero aguanta. Yo, con viento de cara reviento y cedo. Me digo que debo recuperar un poco o me dará en la cresta. Él sigue a rueda. A 300 metros de la Glorieta salta por mi izquierda. Le tomo la rueda y le asesto el descabello por su izquierda. Vaya sofocón tuve que darme. Le pasé entero y entré en la rotonda oyéndole decir que empate final, jajajaja. Si llega tan fresco a Valdemoro me las apostará seguro. Hay que quemarle antes...o no responder, que hay que ver qué bien se lo pasan los demás viéndonos batirnos el cobre, jeje.
Finalmente, en la Chimenea, cervezas al sol, que cuando lo tapaban las nubes sentía frío:

Y eso fue todo por hoy.

PRÓXIMA SALIDA:




DIA 21/6/2015  RUTA A VALDILECHA Y CAMPO REAL

SALIDA:  8,30h
KMS: 103
DESNIVEL: 802 m
PARADA: CAMPO REAL

RECORRIDO:
VALDEMORO                            0
CIEMPOZUELOS                         8
TITULCIA                            14
MORATA DE TAJUÑA                    30
PERALES DE TAJUÑA                   38
TIELMES                             42
VALDILECHA                          48
ALTO DE VALDILECHA                  50
CAMPO REAL                          58
ARGANDA DEL REY                     66
CRUCE DE LA RADIO                   74
SAN MARTIN DE LA VEGA               83
ALTO DE LA YESERA                   87
CRUCE DE PINTO                      93
VALDEMORO                          103


lunes, 8 de junio de 2015

Salida a Colmenar vía Alto de La Presa - 7/06/2015



 Bonito recorrido el de hoy, que la carretera de las huertas siempre es relajante. Subida a La Presa de la Aldehuela como principal dificultad del día, aunque Frascuelo y La Yesera, al final, hacen pupa.





Participantes, 16:
Pepe, Jávega, Jose Vicente, López, Manolo, Puerma, Manquillo, Sanda, Antoñito y Txema (de pie). Antonio y Juanma (sentados). Tomás, Ramiro y Gorgonio (agachados). Jose Luis Rguez. no quiso ponerse en la foto. Antonio sale por primera vez con nosotros. Esperamos que lo haya pasado bien y se sienta cómodo a nuestro lado.

Mañana con algunas nubes a primera hora y 18º. Las nubes fueron disipándose poco a poco. Viento del NE que no falta a su cita una vez más, y van...
Mañana muy ajetreada, con cuatro pinchazos y cortes de tráfico incluidos.

Salimos a ritmo tranquilo. Algunos lo hicieron una hora antes. En la imagen a la altura de Rompecubas:

 Tiro en cabeza con Puerma manteniendo 30 km/h y cerca del puente del FFCC me suena el teléfono. Paro y la grupeta se aleja. Es Fausto y me llama para felicitarme. Cree que salimos a las 9:00. Me han esperado Puerma, López, Juanma y Sanda, que no debió hacerlo, pero pensaba que sería Eduardo. El caso es que nos hemos quedado atrás. Tras el cruce de la Reina se adelanta Puerma, que tira de Sanda a buen ritmo. Por detrás, López y Juanma muy relajados:

 Me cuesta llegar a Puerma y Sanda. Me tengo que poner a más de 40 y el viento ya castiga por aquí:

 Pasamos el Tajo y en el repecho posterior me siento fuerte, subiendo con plato a 20. Pero aparece Juanma empujando a Sanda como el que lleva un pañuelo en la mano y me baja de las nubes. Este repecho, de apenas 40 metros de desnivel hace pupa si se sube fuerte:

 Veo hasta 28 en mi cuenta kms. Pulsaciones a 160. Juanma es una máquina:

 Los demás se vuelven a buscarnos tras llegar a la rotonda del cruce de Villaconejos. Nos unimos y dura poco la tranquilidad. Se ponen a tirar Juanma, Puerma y Jávega a saco, con viento de cara. Rodamos casi a 40 en dirección a la carretera de las huertas:

 Y Sanda cede casi medio km. Levantamos el pie para que entre:

 ... pero cuando está a punto de hacerlo, incomprensiblemente, la grupeta sube el ritmo sin permitir que Sanda se reintegre. Me quedo junto a él y los demás se pierden en la lejanía:

 Sanda me pide no apretar mucho y mantenemos 25 km/h. Viento de cara. Le ofrezco generosamente mi rueda:

 Y llegamos al comienzo de La Presa. En los primeros metros ha pinchado Jose Vicente y algunos le esperan. Sanda y yo seguimos:

 Ya se ven al fondo. Nos cazarán pronto. Ganamos altura con rapidez en estas primeras rampas serias de La Presa:


 Y nos cazan. Nosotros a lo nuestro:

 Alcanzamos el descansillo cuando el cuarteto del pinchazo está desapareciendo por la última curva del fondo:

 Y aparecen los primeros, que ya coronaron y regresan en nuestra busca:

 Aprovecho que Sanda va con la guardia pretoriana y me achucho un poco para quemar calorías. No consigo distanciar mucho al grupo de Sanda, por lo que imagino que le van empujando. Baja Puerma, que se da la vuelta conmigo y atacamos la rampa final:

 Llegamos a Colmenar, no sin antes cruzarnos con Manolo, que viene al encuentro. Ya había hecho yo planes con Puerma de recortar, para llegar antes, pero Manolo viene por el día que es hoy y decido seguir con la grupeta. Paramos en Colmenar y la gente me felicita. Gracias compis. Al salir pincha Manolo, que encontró la bici pinchada en su casa esta mañana. Repara y salimos. Algunos ya iban por delante. Llegamos a Chinchón y en la rotonda para bajar Frascuelo nos paran. Sube una carrera. Sanda si pasó. Cuando estamos a punto de irnos por el 10% nos abren el paso y bajamos Los Molinos. Casi al final de la bajada empiezo a notar cosas raras en mi bici, como si perdiera la estabilidad. Y en una cerrada curva a derechas me hace un extraño la rueda trasera, algo parecido a lo de la caída de Beloki. Casi me caigo y para enderezar la trazada invado el carril contrario. Menos mal que no subía nadie. Resulta que iba pinchado, con poco aire en la rueda. Paramos a reparar y en la gasoñinera nos esperan los demás. Se me hace tarde, que hoy come la familia en casa y decido recortar por Titulcia. El bombero me comenta que son casi los mismos kms, pero le digo que me ahorro Frascuelo porque me va a entretener. Manolo se viene conmigo y se lo agradezco. Sanda sigue por delante y luego le pillarían en Frascuelo o ya después de coronar.
Manolo y yo vamos a buen ritmo y el viento, que creía sería favorable, nos entra de costado, siempre dando por saco. Llegamos a la cuesta de Ciempozuelos:


 Entramos en Valdemoro a las 12:39 y en La Chimenea nos encontramos con Eduardo, felizmente llegado de Argentina. Poco después llegó Ramiro con su pareja y niña y un poco más tarde, Antoñito y Sanda, que nos cuentan que Jose Vicente volvió a pinchar. Y tras unas buenas cervezas con ellos, marché a casa un poco antes que de costumbre. Y así transcurrió el día:


Suerte el próximo sábado a los Irati Extrem, a los que ilusioné con la prueba y finalmente no me he embarcado en ella por problemas de logística. Disculpad, amigos, pero la prueba no os va a disgustar. A ver si tenéis suerte y disfrutáis.

PRÓXIMA SALIDA:




DIA 14/6/2015    RUTA A OCAÑA  

SALIDA:  8,30h
KMS: 104
DESNIVEL: 598 m
PARADA: YEPES

RECORRIDO:
VALDEMORO                                      0
CIEMPOZUELOS                                   8                  
ARANJUEZ                                      26
CUESTA DE ARANJUEZ                            30
CRUCE-VIA DE SERVICIO A OCAÑA                 32
CUESTA DE OCAÑA                               42
CABAÑAS DE YEPES                              49
HUERTA DE VALDECARÁBANOS                      57
ALTO DE HUERTA                                60
YEPES                                         62
CIRUELOS                                      66
ARANJUEZ                                      77
CUESTA DEL BURRO                              92
CIEMPOZUELOS                                  94
VALDEMORO                                    104